28/02: ¿¿Acierto del Tribunal Internacional de la Haya??
El once de julio de 1995 las tropas serbobosnias, bajo órdenes del general Ratko Mladic, ocuparon Srebernica, después de que los Cascos Azules de las Naciones Unidas se retiraran. Las consecuencias de aquella decisión fueron terribles. Las mujeres y los niños fueron separados de los hombres –entendiendo como tal los varones mayores de 12 años-, que fueron cazados y ejecutados en masa.
Según cálculos oficiales bosnios, la carnicería costó la vida a 8.000 personas. Pero Srebrenica no fue más que la máxima expresión del genocidio que sufrió Bosnia, donde murieron, al menos, 100.000 personas más.
La guerra en este país báltico costó la impotencia -cuando no la complicidad- de la Europa considerada civilizada y el fracaso de una política exterior común compartida por los miembros de la UE.
Más de diez años después, el Tribunal Internacional de Justicia de la Haya ha exculpado a Serbia del genocidio durante la guerra de Bosnia, aunque no ha podido evitar caer en flagrantes contradicciones. El gobierno de Belgrado no instó a las tropas serbobsnianas a cometer ningún genocidio pero tampoco “hizo nada para evitarlo". Y también violó la Convención contra el Genocidio para no colaborar plenamente con el Tribunal Penal Internacional de la antigua Yugoslavia en el momento de detener a los responsables de la matanza, que todavía están en libertad.
Esta decisión salomónica deja un regusto amargo entre las víctimas de aquel genocidio que sí que fue impulsado –con impunidad- por el régimen de Belgrado y su máximo responsable, el presidente Slodoban Milosevic, que contó con la sumisión o la complicidad absoluta de todas las instituciones serbias.
El Tribunal Internacional de Justicia depende de la ONU, organismo también responsable, en otra instancia del genocidio de Srbernica. Puede que su decisión haya estado inspirada por la necesidad de no humillar excesivamente a Serbia, ahora que las mismas Naciones Unidas han de dictaminar un futuro para la zona de Kosovo, futuro que puede no satisfaga a Belgrado. Sea como sea, la sentencia ha sido un error más, que puede suponer un ejemplo funesto en el futuro.
Lo leo en Avui.
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La política es quizá para la que no se considera necesaria ninguna preparación.
28/02: ¿¿Acierto del Tribunal Internacional de la Haya??
El once de julio de 1995 las tropas serbobosnias, bajo órdenes del general Ratko Mladic, ocuparon Srebernica, después de que los Cascos Azules de las Naciones Unidas se retiraran. Las consecuencias de aquella decisión fueron terribles. Las mujeres y los niños fueron separados de los hombres –entendiendo como tal los varones mayores de 12 años-, que fueron cazados y ejecutados en masa.Según cálculos oficiales bosnios, la carnicería costó la vida a 8.000 personas. Pero Srebrenica no fue más que la máxima expresión del genocidio que sufrió Bosnia, donde murieron, al menos, 100.000 personas más.
La guerra en este país báltico costó la impotencia -cuando no la complicidad- de la Europa considerada civilizada y el fracaso de una política exterior común compartida por los miembros de la UE.
Más de diez años después, el Tribunal Internacional de Justicia de la Haya ha exculpado a Serbia del genocidio durante la guerra de Bosnia, aunque no ha podido evitar caer en flagrantes contradicciones. El gobierno de Belgrado no instó a las tropas serbobsnianas a cometer ningún genocidio pero tampoco “hizo nada para evitarlo". Y también violó la Convención contra el Genocidio para no colaborar plenamente con el Tribunal Penal Internacional de la antigua Yugoslavia en el momento de detener a los responsables de la matanza, que todavía están en libertad.
Esta decisión salomónica deja un regusto amargo entre las víctimas de aquel genocidio que sí que fue impulsado –con impunidad- por el régimen de Belgrado y su máximo responsable, el presidente Slodoban Milosevic, que contó con la sumisión o la complicidad absoluta de todas las instituciones serbias.
El Tribunal Internacional de Justicia depende de la ONU, organismo también responsable, en otra instancia del genocidio de Srbernica. Puede que su decisión haya estado inspirada por la necesidad de no humillar excesivamente a Serbia, ahora que las mismas Naciones Unidas han de dictaminar un futuro para la zona de Kosovo, futuro que puede no satisfaga a Belgrado. Sea como sea, la sentencia ha sido un error más, que puede suponer un ejemplo funesto en el futuro.
Lo leo en Avui.